domingo, 10 de octubre de 2010

Para conseguir que los niños odien la lectura.


 
Y aquí va el primer consejo de la F. G. S. D. desde su plataforma Lectura Lab.

“No hay una fórmula matemática para hacer de tu hijo un ferviente lector, son muchos los caminos para despertar el interés por las historias y alimentar actitudes positivas hacia el libro y la lectura. Pero conviene evitar ciertos modos de entender la lectura y maneras de actuar que perjudican su relación con los libros.
Como por ejemplo:
·      Querer que lean por encima de todas las cosas: La lectura es una forma de crecer, de conocerse, de descubrir otros mundos, pero no la única, ni debe estar alejada de la vida de los niños. Tendamos puentes entre el libro y el día a día de nuestros hijos.
·      Imponer la lectura como obligación: El gusto por leer no responde a ninguna orden ni debemos dejar que la lectura quede limitada al terreno de la mera tarea escolar. Ayudemos a los niños a descubrir las distintas posibilidades de la lectura.
·      Valorar las obras por su utilidad: Criticar sus lecturas por considerar que son de poco provecho, que no les van a aportar nada nuevo ni les van a ayudar a sacar mejores notas constriñe las posibilidades del lector. Animemos a nuestros hijos a descubrir sus propios caminos.
·      Enfrentar el libro a otras alternativas: La música, el cine, el teatro, la televisión o el ordenador no son enemigos del libro. Presentémoslos como aliados y aprovechemos todo su atractivo.
·      Empeñarse en que lean lo que nos gustó: Las obras que nos conmovieron, inquietaron o divirtieron a nosotros puede que no conecten con nuestros hijos. Intentemos conocer sus intereses.

 ¡Dejémosles leer!
Estemos siempre dispuestos a echarles una mano, a compartir con ellos lecturas, unas veces más próximos, otras más discretamente, en segundo plano.”

            Desde mi pequeña experiencia como librera debo decir que estos "errores" se repetían en mi sección todos los días y que los niños a los que no les dejaban elegir y sobre todo disfrutar del hecho de leer acababan por no querer venir ni buscar libros, en cambio los niños a los que les dejaban mirar, hojear, valorar lo que querían y decidir por sí mismos siempre volvían y ellos solos iban cambiando de temática, de género, etc.
            Mi humilde consejo, el mismo que el de la plataforma, compartir con ellos y dejarles descubrir todo lo que pueden ofrecerles la lectura y los libros.

2 comentarios:

Beatriz dijo...

Hola guapa!!
¡Muy buena idea lo del blog! Estoy segura de que encontraré aquí cosas muy interesantes. ¡No dejes de escribir! Besos desde Donosti

Libretas de colores dijo...

Hola María. Encantada de que me hayas descubierto, y, en consecuencia, de haberte descubierto yo. Me ha encantado tu blog, lo que explicas en el, tienes muchísima razón. Yo soy una persona muy lectora (desgraciadamente no tengo todo el tiempo que me gustaría), pero siempre tengo varios libros a mano. Y curiosamente, recuerdo que cuándo nos obligaban a leer un libro en el colegio o instituto, pues como que costaba....
Un día conocí a un buen amigo de Sevilla (oh! sorpresa), que era amante de la literatura y me dijo: ¿porqué no te lees "El perfume"?.
Desde entonces no he dejado de leer, a épocas más y otras menos, según mi tiempo personal, pero la literatura se convirtió en una de mis grandes pasiones. Volví a leer aquel "Nombre de la Rosa" que me mandaron en el cole, y que no había manera de pasar, y cómo lo disfruté. No tiene nada que ver leer por obligación que por gusto. Eso es lo que debemos lograr en los pequeños, que lean por que les apetece, empezando por libros adecuados a su edad.
Bueno, espero ir a hacerte "el espectáculo del cuento con experimento a tu librería de Sevilla", así de paso vuelvo por allí, que hace bastante tiempo que no voy, y ya tengo añoranza.
En fin, que me ha encantado tu blog, y que desde hoy tienes una nueva seguidora.
Un gran abrazo.
María.

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