martes, 27 de septiembre de 2011

Humildes consejos y cavilaciones de una lectora voraz.

4. La lectura y las nuevas tecnologías.
                Se acabó el verano, llegó mi querido otoño y en el blog volvemos a hablar de cosas interesantes desde el humilde punto de vista de una servidora.
                Hoy traemos un tema complicado y controvertido del que todo el mundo opina y sobre el que no todo el mundo escucha. Los libros, la lectura y las nuevas tecnologías.
                Creo que el lector es, en general y por naturaleza, un romántico empedernido que no puede separar, nunca jamás, lo maravilloso de leer del formato en papel, que huele a buenos ratos, y de la acción de pasar páginas. Leer supone momentos agradables que llevan todo eso incluido y me parece natural que nos resulte difícil verlo de otra manera.
                Por eso entiendo perfectamente a toda esa gente que, cuando le hablas de libros electrónicos, arrugan la nariz y juran y perjuran que nunca, nunca, nunca usarán uno de esos. “Me gusta leer en papel” suelen decir.

               Yo soy de esas personas que procuran no decir de esta agua no beberé porque nunca se sabe por dónde nos va a llevar la vida pero, concretamente en el caso del que hoy hablamos, siempre supe que antes o después me animaría a leer en otros formatos.
                Y así es, yo tengo mi libro electrónico y mi cada vez más enorme biblioteca de libros en papel. Creo que ambas cosas se complementan, no voy a abandonar mis queridos ejemplares con el nombre y la fecha escritos en la primera página pero mi Nook, un regalo muy especial llegado directamente desde la Quinta Avenida, me sirve para estudiar, para leer todos los documentos y artículos que, en la pantalla del ordenador, me dan dolor de cabeza y para acumular libros que no me apasionan o solo me causan curiosidad (porque reconozcámoslo, los hay) y que ya no me caben en las estanterías de casa. No incluyo para ir de viaje también porque soy de esas locas que se llevan el libro electrónico y un par de ellos más “porsiacaso”.
                Por supuesto, tener o no tener (“esa es la cosa”) no deja de ser una preferencia y creo que, siendo adultos como somos, tan respetable es una opción como la otra.
                Ahora bien, cuando se habla de las nuevas tecnologías y la lectura de los más pequeños, bajo mi punto de vista, la cosa cambia.

               Nosotros, los mayores, nos hemos ido adaptando a todos estos cambios cuando ya teníamos muchas cosas asentadas.  Aprendimos a leer en papel y empezamos a usar el ordenador solo para escribir textos o trabajar. Los niños de hoy también aprenden a leer en papel, pero al mismo tiempo que juegan con un libro de cartón tienen a su disposición el Ipad de papi lleno de cuentos en los que ellos tienen mucho que decir.
                El otro día pensaba en lo que nos gustó a casi todos y nos sorprendió que en el Iphone las fotos se agrandaran al tocarlas. La hija de unos amigos míos tiene dos añitos y siempre que se acerca a un ordenador trata de manipular las fotos como lo haría con el teléfono de su padre.
                Ella crecerá y tomará conciencia del mundo con todo esto y quién sabe qué cantidad de cosas más totalmente instaladas en su día a día. ¿Cómo vamos a ignorar entonces las nuevas tecnologías en el ámbito de la lectura?

                No nos damos cuenta pero un niño lee muchísimas cosas en la pantalla de un ordenador y de este modo, sin ser consciente, aprende a leer en horizontal de forma natural y espontanea, ¿no vamos a valorar eso? En la vida de cualquier lector es importante saber leer de manera lineal y de manera horizontal, esto último, en papel, solo lo consiguen los grandes lectores.
                Ojo, no estoy dándole más importancia a la lectura en pantalla que en papel, debemos enseñar a los niños a amar los libros porque eso es un regalo pero sobre todo, debemos enseñarles a amar la lectura y hoy en día, no guste o no, todo ese mundo está cambiando.
                 Para las nuevas generaciones es cómodo y fácil leer las cosas en un ordenador, normalmente a la lectura la acompañan actividades, juegos... ¿alguien se ha asomado al nuevo portal Pottermore? Es un juego, sí, pero lleno de información interesante sobre el mundo de los magos y mientras aprendes a hacer hechizos y pociones lees y lees sobre personajes, aventuras, etc.
                Mi opinión es que lo mejor es aprovechar este hecho. Enfrentar ambos formatos no nos va a llevar más que a que uno venza sobre otro y por funcionalidad y diferencia de edad, nuestros queridos volúmenes se encuentran en una situación más débil y si estos se perdieran, con ellos se iría una parte muy importante de la magia de leer.
                Si en lugar de atacar uno para defender el otro aprovechamos el lado positivo de los dos, estamos fomentando la lectura con el doble de fuerza.
               Os animo a que conozcáis las múltiples posibilidades que ofrece la lectura en otros formatos, un libro electrónico no es el demonio que ha venido a llevarse nuestros ratos de sofá y mantita al calor de un libro, internet, bien usado es realmente una ventana al mundo de la que se puede aprender muchísimo y, hoy en día, hay un montón de jóvenes y no tan jóvenes emprendedores creando aplicaciones muy buenas y muy interesantes para que pequeños y grandes compartamos la lectura en formato digital.
                Os aseguro que adoro a todos y cada uno de mis cuentos y que guardar libros en mis estanterías es para mí un placer y una satisfacción, pero, leer me gusta tanto que si me enseñan nuevas formas de hacerlo no las pienso dejar pasar.
                Hasta aquí la humilde cavilación de hoy, espero que os parecido interesante.
                Un abrazo a todos.

17 comentarios:

Belén dijo...

hola! el tema de los libros electrónicos da para mucho, yo también escribí una entrada sobre el tema ;)

yo tampoco soy de decir "de este agua no beberé", así que defendí las ventajas del libro electrónico y me lancé a probarlo pero al menos el que yo utilicé no me gustó, ni punto de comparación con un libro normal y además no me acababa de concentrar...

supongo que será cuestión de práctica así que es posible que en el futuro me atreva a probar otros tipos de libro electrónico y a usarlo para casos concretos como tú dices :)

Icíar dijo...

Yo ya voy por el tercer lector electrónico. De hecho mi hijo de 10 años ha heredado uno mío, y porque me lo pidió. Me dijo, mamá, ¿me lo das?
Puedo decir que cuando pasa el tiempo, hay libros que ni siquiera recuerdo si los leí en lector o en papel. Quiero decir que la mente no lo recuerda. Estás leyendo y no te das cuenta. Te permite en la cama adoptar posturas que con el libro en papel es difícilç Y no por eso no me gusta el formato papel. Me encanta. Pero creo que va a quedar como un artículo de lujo. El que pueda lo comprará también en papel, el que no, se quedará con lo digital (que no nos engañemos, para mí no deja de ser humo. Lo tienes, y mañana no sabes pero no lo puedes si quiera abrir)
Estar en contra de esto, es como el que antes decía que para escribir, escribía con máquina de escribir, o con papel y pluma. Estos desparecen con el tiempo. Al fin y al cabo son asociaciones de nuestros cerebritos.
Me gusta el papel. Siempre. Pero utilizo el humo. También, jeje.

Gijón dijo...

Margari, echaba de menos estas reflexiones tuyas. Me ha sorprendido el tono de tu entrada porque, hasta ahora, yo sólo había leído posiciones a favor y en contra, nunca combinadas.

He de decir que no tengo un EBook y no me llaman la atención. Yo nací en el siglo XX pero por alguna extraña razón mi mente y mi alma no pertenecen mucho a mi tiempo y no me apasionan los aparatos electrónicos.

Sin embargo, sí he pensado que eso sería un genial apoyo para mis estudios. Sin duda, si yo pudiera llevar en un cacharrito así todos mis libros, comprarlos a un precio económico, y poder consultarlos cuando quisiera, junto con artículos de mis profesores... sería genial. No sabes el dinero que gastamos los abogados en libros que al año siguiente no valen para nada, o que no te interesan porque, de las muchas asignaturas de la carrera, al final sólo te vas a especializar en una.

Me ha gustado mucho esta entrada. Si algún día tengo un libro electrónico te lo comentaré.
¡Un abrazo!

Matilda dijo...

Tienes razón en que no tiene ni punto de comparación, Belén. Son farmatos tan distintos que de alguna manera tenemos que cambiar el chip al usar cada uno de ellos y es cuestión de gustos. Yo creo que es genial que tú te hayas animado a probar, así puedes dar tu opinión sabiendo de qué hablas y podrás saber qué buscas exactamente si más adelante te animas con otro.
Gracias por este comentario tan interesante.
Un abrazo guapa.

Matilda dijo...

Qué bueno eso del humo Icíar. Tienes razón, ¿dónde están realmente los libros electrónicos? Yo no sé cómo evolucionará el mercado del libro pero como bien dices, el cambio es una realidad. Tenemos suerte de que, de momento, podemos disfrutar los dos formatos y quedarnos con lo que más nos gusta de cada uno, ¿no?
Ya me contarás cuál ha sido tu evolución en el libro electrónico. Me parece genial que tu hijo lo haya heredado, ¡un chico de su tiempo!
uchas gracias por el comentario, me ha parecido super interesante.
Un abrazo.

Matilda dijo...

¡Qué alegría que echaras de menos la sección Gijón! Gracias :)
Ya ves que, a pesar de no querer usarlo para leer sí le encuentras el lado práctico. Yo creo que de eso se trata. En España aún tenemos que cambiar algunas cosas porque los libros en formato digital siguen siendo caros en la mayoría de los casos pero, tienes razón, si pudieramos comprar los libros de estudio en este formato a un precio más asequible sería un gran avance (siempre me ha alucinado lo que cuestan los libros de derecho, uf).
Espero que si un día te animas me cuentes, será genial compartir opiniones :)
Un abrazo muy grande guapa y gracias por tu reflexión, aprendo muchísimo con este tipo de comentarios ;)

Margari dijo...

Muy buena la entrada Matilda. Me ha gustado mucho esta defensa de ambas posturas. No tengo libro electrónico, pero me encantaría tenerlo. Y no por eso voy a abandonar la lectura en papel. Pero hay veces que las casas ya no dan más de sí, de libros, libros y más libros... Y este aparatito se convierte en una solución genial. Y para estudiar también tiene que venir muy bien. La espalda lo agradecería mucho.
Muy buena tu reflexión de hoy.
Besotes!!!

Shanny dijo...

Yo estoy pensando en comprarme un ebook, pero todavía no me animo, sin embargo ya he leído libros en pdf en la compu y ha sido bastante bueno
La verdad hay libros que no quisiera en mis estanterías, por lo que descargarlos me parece una buena opción. Yo apoyo esta nueva tecnología, en su momento me compraré el ebook, pero igual tendré mis tesoros en la biblioteca!
Buena entrada Matilda!

Inmaculada dijo...

Estoy plenamente de acuerdo con tu opinión. Hay que adaptarse a las novedades y hay que reconocer que el libro electrónico tiene muchas ventajas (gran capacidad, peso ligero, posibilidad de almacenar múltiples tipos de documentos)En mis últimas vacaciones me pude llevar un montón de libros sin que me ocuparan nada. Pero reconozco que el placer de pasar las hojas es... otra cosa, y las anotaciones al margen y guardar un recuerdo entre las páginas...
En fin, que hay sitio para todos. No creo que desaparezcan los libros a causa del e-reader. O eso espero.
Saludos.

Susana dijo...

Soy de tu misma opinión, suelo sumar.
Y una elección no tiene porque ser discriminatoria.

Petó

Matilda dijo...

Tienes razón Margari, para la espalda este cacharrito es estupendo y para leer enla cama mucho más cómodo. Yo soy de las que huelen y acarician los libroa (debo de parecer una loca a veces, jeje) pero creo que cada cosa tiene lo suyo y es justo reconocerlo, ¿no?
Ya me contarás cuando te hagas con uno :)
Un abrazo muy grande guapa.

Matilda dijo...

¡Gracias Shanny! Tienes razón, hay libros que en la estantería nos molestan y estos son erfectos para estar en el libro electrónico :)
Ya me contarás cuando te animes a tener el tuyo. Ahora que acaba de salir el nuevo Kindle es buen momento para bichear ;)
Un abrazo guapa.

Matilda dijo...

Efectivamente Susana, tú lo has dicho, sumar, en ningún momento abandonar una cosa por la otra.
Un beso guapa.

Tita la mas bonita dijo...

Yo adoro el libro físico de papel!!!!!! Va a todas partes con uno, cabe en el bolso, fácil de usar, mejor dicho el mejor!

Un Besito Marino

Matilda dijo...

Jajaja, tienes razón Tita, va a cualquier lado, cabe en el bolso...
El libro de papel es maravilloso pero eso no quita que el electrónico tenga sus ventajas, ¿no?
Un abrazo grande Tita, obvio que la más bonita ;)
Y gracias por la compañía.

María dijo...

Pienso muy similar a ti...No diré de este agua no beberé, pero es cierto que de momento, el papel "me tira" más que el libro electrónico. Ya veremos qué sucede en el futuro.
Un beso!!! (me gustan mucho estas reflexiones tuyas y como las ilustras...)

Matilda dijo...

Gracias por tu comentario María., me hace ilusión que te gusten mis reflexiones. ¿Sabes? El otro días, con respecto a este tema pensé algo mientras me preparaba un té. A mí me encanta oír silbar a mi tetera, me encantó que Jaime la renovara hace poco y me regalara una roja y preciosa en la que calentar el agua pero, ¿cuánto tardaré en usar una jarra eléctrica? De momento me resisto pero el otro día descubrí que las hay con forma de tetera para los románticoa como yo, jeje. ¿No llegará un momento en que le haga un hueco en mis ratos de lectura y té? ¿Qué opinas? Podría ser una disyuntiva pparecida, ¿no?
Un abrazo muy grande guapa y bienvenida :)

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