martes, 13 de septiembre de 2011

Semana de Roald Dahl. El vicario que hablaba al revés.

                 
                Hoy es, oficialmente el Roald Dahl Day, en las redes sociales hemos pasado una mañana entretenidísima hablando de él y de su obra y ahora vamos a seguir en el blog con nuestra semana especial.
                Traigo un libro para los lectores más pequeños y además, un libro especial por varias razones.
                Ayer en su biografía comentábamos que Roald Dahl trató de ayudar a quien pudo y que su viuda continuó su labor creando la Fundación Rolad Dahl. Pues bien, este libro es parte de esa ayuda que el escritor quiso repartir. Lo escribió para apoyar a las personas con dislexia. Ya sabemos que, a raíz de los problemas que sufrieron su hijo y su esposa, Dahl tenía mucho interés en el desarrollo o la falta del mismo en el cerebro.
                Además, El vicario que hablaba al revés fue uno de los últimos libros que escribió, tanto es así que se publicó después de su muerte.

                 Y ¿de qué trata esta historia tan especial? Pues el mismo título lo dice, ¡de un vicario que habla al revés!
                 El reverendo Ozire es un vicario encantador que está a punto de llegar a su primera parroquia. Está encantado con la idea, le encanta lo que hace y es tremendamente feliz pero, justo cuando se acerca a su destino, le empiezan a asaltar dudas:
                “¡Dios mío! ¿Seré capaz de hacer bien este trabajo?”, se preguntaba el pobre Robert Ozire esa noche, mientras intentaba conciliar el sueño.
                Se pone tan nervioso y la cabeza le da tantas vueltas que algo en su cerebro hace “click” y el pobre empieza a tener serios problemas.
                El caso es que nuestro protagonista padeció dislexia en su niñez y aunque gracias a sus profesores y su esfuerzo consiguió dejarla atrás, todo el revuelo que le provocan sus dudas hace que de repente en su cabeza las palabras se formen regular y, sin darse cuenta, la más importante de cada frase la dice al revés.
                -¡Mi querida Señorita Cosita! – exclamó el reverendo Ozire -. Mucho gusto en saludarla. Yo soy su nuevo ocorrap. Me llamo Erizo, Robert Erizo.

Claro, con cosas así, pronto todo el pueblo piensa que su párroco está como una regadera y que, aunque es simpático e inofensivo dice cosas muy raras.
                -¡Oh, pero qué habilidad tenéis para hacer punto! – exclamó-. ¡Cómo me gusta este jersey de otnup de zorra! Y la anal es de un color precioso.
                Por suerte, el médico del pueblo descubre lo que le pasa y tiene un remedio para curar al pobre reverendo Orize. Aunque, este remedio también es un poco raro…
                Es un libro realmente divertido donde los juegos de palabras disparatados y la inocencia de pobre párroco que no se entera de nada hacen que la sonrisa no se vaya de nuestros labios y que si lo leemos con un niño tanto él como nosotros nos riamos muchísimo.
                Como todas las obras de este estupendo autor, nos enseña muchas cosas, entre ellas, que a los problemas hay que plantarles cara con humor.
                Además y como era de esperar, el texto va acompañado de las ilustraciones del genial Quentin Blake.

               Irene Adler, compañera de batallas en esto de la lectura y que hoy también dedica el día al autor en su blog, El escalpelo literario, me decía esta mañana que el libro hay que leerlo también en ingles ya que los juegos de palabras son diferentes y no tienen desperdicio, os lo cuento por si os queréis animar.
                No he puesto aquí las mejores conversaciones del bueno de Orize, para eso tendréis que leer el libro, ¿lo vas a dejar pasar? No creo, ¿no?
¡Ah! Y ¡¡feliz día de Roald Dahl!!

11 comentarios:

Trescatorce dijo...

No te digo más que los fragmentos que has puesto me han hecho sonreir. Éste me lo apunto para cuando mi nena sea algo más grande.
Qué buenos recuerdos de la editorial Barco de Vapor, por cierto... Tenía un montón en casa...

Besos!

Shorby dijo...

Mira que me gusta El Barco de Vapor!! jejejej

Este no lo conocía, me haré con él =)

Besotes

Margari dijo...

Me lo apunto sin dudar. Que éste es de los que voy a disfrutar con mi chiquitina.
Besotes!!!

Sembradores de Historias dijo...

Un texto maravilloso. ¡¡¡Qué pena que Barco de vapor no lo publique en Buenos Aires.

Matilda dijo...

Grab colección, ¿verdad Trescatorce? Es un libro estupendo y estoy segura de que cuando se lo puedas leer a la peque lo pasaréis en grande.
Un abrazo.

Matilda dijo...

Hazte, hazte, Dhorby, te va a encantar.
Un beso guapa.

Matilda dijo...

Margari os lo vais a pasar pipa, ya verás.
Un abrazote guapa.

Matilda dijo...

¿Y no lo publica ninguna otra editorial? Menos mal que existe internet, ¿verdad Sembradores de historias?

Carmen dijo...

Te iba a hacer el mismo comentario que Irene, en inglés seguro que tiene la cosa muuucha más gracia.
Besos,

Matilda dijo...

Lo estoy buscando Carmen, cuando me anime os lo cuento :)
Un abrazote.

Margari dijo...

Aunque aviso con atraso, pero más vale tarde que nunca. Finalmente leímos este libro la pequeñaja y yo. Y nos divertimos un montón. Le está cogiendo gusto a las novelas de Roald Dahl, aunque aún con las más gorditas no se anima. Y tampoco le insisto. Ya le llegará su hora. Por ahora ha caído EL superzorro y éste. Puse las reseñas en el otro blog por si te quieres pasar.
Besotes!!!

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