martes, 30 de abril de 2013

Humildes consejos y cavilaciones de una lectora voraz


Hay lectores y lectores.

         A veces estamos tan acostumbrados a una conversación que no nos damos cuenta de que ni el comentario es tan obvio, ni todo el mundo lo ha escuchado con la misma frecuencia que uno.

         Por eso me ha parecido que era un buen momento para hablar de algo que, con compañeros de batalla y trabajo se comenta siempre seguido de un “claro, claro”.

         La lectura, ya lo hemos hablado, debe ser algo divertido, algo que nos llene y nos haga sentir bien, mucho más si hablamos de los más pequeños. Ellos la están descubriendo y si no se la mostramos como es, si nos equivocamos al enfocarle esta acción tan estupenda, pensarán que es algo aburrido y con la que no vale la pena perder el tiempo.



         Muchas veces, en nuestro entusiasmo por descubrirles historias y personajes que a notros nos hicieron pasarlo muy bien, no nos damos cuenta de por dónde van sus gustos o pensamos que como ellos no devoran libros de aventuras como nosotros no les gusta leer y nos desanimamos pensando “mi niño no lee”.

         Para empezar debo decir que si nuestros niños no leen, ¡no pasa nada! No nos puede gustar a todos lo mismo, no hemos fallado nosotros al no saber inculcárselo y lo que es más importante, no han fallado ellos por no querer gastar su tiempo entre letras. No ha fallado nadie y no todo el que se cría en un ambiente lector tiene que acabar siendo, por fuerza, un ratoncillo de biblioteca.



         Pero, además de eso, hoy quería comentar que, del mismo modo que no todos somos lectores, tampoco todos  los lectores somos del mismo tipo. En mis tiempos de librera había muchos padres que llegaban a pedir consejo y títulos interesantes porque sus niños no leían “nada de nada” pero, cuando mirabas al niño en cuestión, lo veías totalmente sumergido en un comic o en el libro de los record Guinnes. Al comentar este hecho con los padres te miraban extrañados y te decían “pero eso no es leer, ¿no?”.

         Este es un error que todos hemos cometido alguna vez, un lector es solo el que se sienta en el sofá y devora libro tras libro, pasando páginas y a veces, siguiendo la línea con el dedo… ¡no! Un lector es una persona que lee y por suerte hoy en día hay, no solo un montón de formatos distintos para hacerlo sino también un montón de tipos de lecturas. Hay gente que no coge un libro casi nunca pero que lee y mucho en el ordenador, hay gente que no leerá novelas ni aunque se equivoque pero, sin embargo, es un lector empedernidos de ensayos periodísticos o de artículos de interés, o que solo lee sobre un tema, el que le interesa…



         Tratemos de cambiar el chip, la lectura tiene muchas caras y muchas miradas y todas son bonitas y validas. Si un niño solo lee comics, no le hagamos pensar que es mal lector, no lo es; si solo lee libros de divulgación, aplaudamos su curiosidad; si solo lee en el ordenador, comprendamos que los tiempos que corren son estos y si solo leen best sellers y en verano (como muchos adultos), dejemos que lo pasen bien con su lectura del momento. Queremos que nuestros niños disfruten leyendo y no todos disfrutamos de la misma manera, ¿no os parece?

14 comentarios:

Mariuca dijo...

Por suerte ya hace tiempo que pasé esa etapa en que consideraba que mi hijo no leí. Lee, más que la mayoría de los muchachos de su generación, pero su ritmo y su tipo de lectura no coincide con él mío. Cuando me di cuenta de este dato y lo acepté, se terminaron mis problemas, porque lógicamente él no lo veía como un problema.
Todos los días le dedica tiempo a la lectura pero como persona inquieta que es sus gustos van por muchos otros caminos y hace tiempo que aprendí a respetarlo y a entenderlo.
Un saludo.

Matilda dijo...

Qué bueno, Mariuca, enhorabuena a los dos por ese proceso tan bien llevado. No es fácil, la verdad y muchos adultos no consiguen verlo así y acaban en un círculo vicioso que frustra a los pequeños lectores y les pone triste a ellos.

Me alegro de que vosotros hayáis encontrado vuestro camino :)

Un besazo.

Meg dijo...

Llevas razón, es una diacusión que he tenido con Javi. Uno de mis sobris ya da literatura, le hacen leer y reseñar, y en su tiempo libre devora cómics y libros de éstos japo que se leen de final al principio...Yo decía que eso no era leer propiamente dicho y Javi me dice que una porra para mí, y lo mismo pasa con el propo Javi, lee libros, pero no muchos, pero devora ensayos, artículos de investigación,etc... y me dice que es tan lector como yo o más, vaya pique nos traemos :-P

Cartafol dijo...

Yo no las acoso para que lean, porque pienso que cuanto más les obligas menos lo van hacer...pero estoy muy contenta porque aunque la mayor no se tira a los libros y la hay que decir que lea algo de vez en cuando, y va leyendo...la mediana apunta maneras y coge todo lo que encuentra y se pone a leer...no sé si es la novedad de saber leer o que, pero en principio la mayor ya no hacía eso...así que me siento feliz ;D creo que tengo una buena sucesora ;D
Besos

La Gallina Pintadita Carmen dijo...

Una estupenda reflexión. Ese es mi tema ultimamente, que no leo dicen, cuando yo antes me bebía los libros. ¡Pero si no paro de leer a todas horas!
Un beso

Margari dijo...

Muy buena reflexión. Y es que hay que hacer de la lectura un placer, que si sólo se convierte en obligación, el camino empieza mal. Y nuestros pequeños estarán como nosotros. Que tenemos tiempo en los que leemos mucho y otros en los que apenas abrimos un libro. Y hay muchos tipos de libros. Sólo hay que encontrar cuál es el que les gusta. De pequeña yo devoraba básicamente tebeos, libros pocos. Anda qeu no he disfrutado yo horas con mi Mortadelo y Filemón, con Asterix, con La rue del Percebe...
Besotes!!!

Conchita dijo...

Muy interesante tu comentario, Matilda. El otro dia fui a un colegio a hablar sobre los cuentos y un niño me comento que odiaba la lectura; yo me quedé parada, le aconsejé que si un libro no le gustaba lo dejase inmediatamente, que buscase otro hasta que diera con alguno que le llegase a gustar.A lo mejor a este niño no le han dejado nunca leer comics en su casa y le han obligado a leer temas que no le interesan en absoluto.El resultado ha sido nefasto. Un abrazo, Matildita.

Matilda dijo...

Jeje, Meg, tienes al enemigo en casa, ¿eh? No, en serio, es normal que los lectores empedernidos de libros no lo veamos así pero es cierto, hay grandes lectores en muchos formatos diferentes y es bonito descubrirlo, ¿no te parece?

Un besazo grande, grande, guapa.

Matilda dijo...

Cartafol, en tu casa todas apuntan maneras por lo que vas contando, unas más y otras menos pero, con una mami lectora empedernida, ¡qué esperabas! Les estás dando un ejemplo genial y lean más o menos en un futuro eso ya no hay quien se lo quite ;)

Un besazo, guapa.

Matilda dijo...

Jajaja, Carmen, estoy contigo, ¡no paras de leer!

Por cierto, enhorabuena por ese premio más que merecido ;)

Un besazo.

Matilda dijo...

Margari y ¿qué dice la peque de los comics? Os imagino a las dos compartiéndolos. Mis hermanos y yo los leíamos mucho juntos, era genial.

Tienes toda la razón, hay mucho tipos de lectura y hay que respetar y disfrutar todas, ¿verdad?

Un besazo, guapísima.

Matilda dijo...

Qué buen ejemplo, Conchita. Fíjate todo lo que dice la expresión "odiar la lectura", está claro que la odia porque la conoce, pero mal. Puede no gustarte leer pero "odiar" encierra muchas cosas.

Le diste un consejo genial, ojala lo lleve a cabo y descubra todo lo que los libros, comics, etc., le pueden ofrecer.

Un besazo muy grande.

Los libros de Laura dijo...

Hola Matilda,¿me harías un favor? Necesito que te metas en mi blog urgentemente y que leas la noticia, y después se la pases a seguidores o a amigos.
Muchas gracias.

Conchita dijo...

Matilda, he leído "Relatos de lo inesperado" de Roald Dahl.¡Qué sorpresa más agradable. No me imaginaba lo malo malísimo que era este señor.
Un abrazo.

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