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jueves, 13 de marzo de 2014

Doña Eremita sobre ruedas. Quentin Blake.


         Es curioso que haya libros que, a pesar de ser de mis preferidos hace mucho, mucho tiempo, nunca os haya hablado de ellos. Es curioso y se merece un tirón de orejas para mí solita, mal, muy mal, ¿cómo es que hasta ahora no os había hablado de Doña Eremita? Pues supongo que, como tantas otras veces, porque pensé que lo había hecho.

 

         No sé si ya os he contado que a Jaime y a mí nos encanta pasear y viajar en moto, nos encanta mucho, mucho y no usamos otro medio de transporte a no ser que sea inevitable. Pues bien, en la moto siempre llevas muchas más cosas de las que uno pensaría que hacen falta. Llevas herramientas, por si la moto se estropea; toallitas, por si te manchas; ropa de más por si al caer la noche hace frío; ropa de agua por si de repente llueve… Y cuando vamos a salir de viaje y hemos puesto todas las cosas que hay que llevar encima de la cama (entre las que no faltan uno o dos libros y mis lanas) y Jaime me mira y me dice “es imposible que metamos todo esto en el baúl y las alforjas”, entonces, yo me acuerdo de doña Eremita.

         Porque, aunque ella y su perro Mambrú viajan en bici y no en moto tienen el mismo problema que nosotros y en cada nueva parada descubren que “a esta bici lo que le hace falta es…”.


         Lo mejor de doña Eremita es que nada la detiene y enseguida encuentra la manera de resolver los problemas. Mambrú, su bici y ella pueden llegar a cualquier parte y no importa si llueve, si se sale la cadena, si se ensucia, si tienen hambre… hasta cuando Mambrú se siente cansado se las arreglan para hacerle un hueco en la bicicleta.

         Como todos los libros de Quentin Blake, este irradia optimismo, positivismo y alegría en cada página. El autor, con el humor gamberro y sencillo que le caracteriza nos cuenta una historia muy divertida y nos anima a ver la vida siempre de manera resuelta, ¿qué nos puede parar? Doña Eremita es la viva imagen de que nada. Siempre se nos puede ocurrir una idea genial, siempre podemos sacar partido de las cosas, y siempre podemos encontrar nuevos caminos.


         Supongo que por eso, y porque sus inconfundibles ilustraciones son capaces de llegarnos al alma y de hacernos querer a todos sus personajes, Quentin Blake sigue siendo, para mí, uno de los magos de la literatura infantil. Sin que nos demos cuenta nos anima, en cada lectura, a creer en nosotros, ¿no queréis ser vosotros como doña Eremita? Yo, desde luego que sí.
 
 

viernes, 21 de febrero de 2014

Sopa de calabaza. Helen Cooper.


       ¿No os pasa, a veces, que veis un dibujo y os quedáis perdida e irremediablemente enamorados de él? Eso es lo que me pasó a mí cuando vi la portada de este libro. Más tarde, cuando conocí la historia que se escondía tras ella, ya solo pude incluirla en mi lista de favoritos y recomendarlo allá dónde iba.

         Un pato, una ardilla y un gato viven juntos en una cabaña del boque. Tienen una convivencia agradable y divertida y todas las noches preparan juntos una deliciosa sopa de calabaza. Cada uno tiene su tarea: el gato corta los trocitos de calabaza, el pato echa la sal y la ardilla remueve. Pero, un día, el pato piensa que quiere probar algo nuevo, ¿por qué no puede remover él la sopa? Seguro que no se imagina el lío que se va armar a causa de esta idea genial.


         Debo reconocer que Helen Cooper es una escritora que me gusta muchísimo y es así, no solo porque sus cuentos sean divertidos y muy fáciles de leer, además, trata una serie de temas importantes en la vida de los niños de manera muy natural y sencilla, dejando siempre que el lector se identifique con los sentimientos de los personajes y mostrando un claro respeto ante esas sensaciones que tienen los niños y a las que, de vez en cuando, restamos importancia cuando nos hacemos mayores.

         En este caso, un pato, una ardilla y un gato nos van a hablar de muchas cosas en un cuentito no muy largo. La convivencia y la cooperación son, seguramente, el eje central la historia. Todas y cada una de las labores que hacen los personajes son importantes para que su hogar funcione, ninguna es más importante, ni menos, que las demás, aunque pueda parecerlo.

 

         También nos encontramos con el proceso que todos vivimos cuando peleamos con alguien a quien queremos, el enfado y el orgullo dan paso a la pena, la culpabilidad por haber hecho daño y el miedo a perder a ese compañero. Ya no importa quién tenga la culpa, seguramente un poquito cada uno, ahora quisiéramos volver atrás y no darle tanta importancia a lo que no la tenía, ¿qué más da si el pato remueve la sopa? ¿Qué más da si no lo hace tan bien como la ardilla?

         Por otro lado, a mí me gusta el hecho de que se plantee la posibilidad de hacer cambios, aunque cada uno tenga su labor, aunque cada uno sea el mejor en lo suyo, podemos aprender y enseñar otras cosas, ¡eso nos enriquece a todos! Y no es tan grave que, por una o dos noches, la sopa salga un poco diferente, igual estos cambios producen innovaciones que la mejoran. A veces nos olvidamos de que la flexibilidad es tan importante como la organización para que todo fluya.



         Finalmente, estos tres amigos nos muestran la importancia de perdonar y de pedir perdón. No pasa nada si nos equivocamos, y tampoco pasa nada si los demás se equivocan, todos cometemos errores y debemos asumir que es así, tanto para nosotros como para los demás.

         Y para contarnos esta historia de cariño, amistad y convivencia la autora se apoya en unas ilustraciones que llenan todo el libro y que nos envuelven completamente. Unos dibujos tiernos y agradables, llenos de color, a la vez que tremendamente expresivos, que subrayan cada sensación y cada sentimiento que llenan sus páginas.
 



         Ya veis que, para mí, este cuento es una pequeña joyita. He tardado en enseñároslo pero os aseguro que lo he regalado y recomendado miles de veces. ¿Os apetece una sopa de calabaza?

 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Fairy Oak. Elisabetta Gnone.


         Hace poco una madre me pedía recomendaciones para su niña, tremendamente lectora y con la que empezaba quedarse sin ideas y yo, claro, recurrí a mi lista de favoritos y de “lecturas que gustan a casi todos”. La trilogía de Fairy Oak, entra en las dos categorías.

         Leí estos libros hace tiempo y, durante mis años de librera, nunca faltaron en las estanterías de la sección infantil. No duraban demasiado allí, enseguida se marchaban acompañando a algún lector intrépido, pero enseguida eran repuestos. En aquel momento eran bastante conocidos y desde luego, tenían motivos más que suficientes para serlo.

 

         Hace dos o tres años, la editorial que los publicaba se vio zarandeada por los tiempos complicados que vive el mundo del libro y esta historia fantástica quedó un poco relegada al olvido.

         No me gusta que pasen estas cosas, me da mucha pena que libros que valen la pena desaparezcan y dejen de estar al alcance de todos y supongo que por eso nunca os he hablado de las gemelas Pervinca y Vainilla, ¿para qué intrigaros si no ibais a poder conocerlas? Mal hecho por mi parte, debí hablaros de ellas hace mucho.


         Hoy, con una mezcla de alegría y coraje me he enterado de que la editorial que compró los derechos de los libros que siguieron a la trilogía (y que para mi gusto no son tan buenos) se ha hecho también con los de los tres primeros y los ha reeditado. En fin, aunque sea por medio de esta, ¡ya podréis leerlos! Y como hacía tiempo que me rondaba por la cabeza esta entrada (ya sabemos que internet es capaz de encontrarnos casi cualquier libro) no he podido retrasarla más.

         Al pueblo de Fairy Oak llega, nerviosa y emocionada, un hadita joven dispuesta a enfrentar su primer trabajo. Sifelizserédecirosloquerré (Felí para los amigos), nuestra hadita, va a ser, nada más y nada menos, que la niñera de las sobrinas de Lala Tomelilla, una gran bruja, que están a punto de nacer.

         Ella, será la encargada de contarnos esta historia en la que vamos a conocer a unas gemelas valientes, que darán sorpresas a su familia desde el primer momento y en la que no van a faltar la acción, la magia, el peligro, el humor, un malo, malísimo…


         Y diréis, ¿por qué es diferente a tantos otros? Supongo que los pequeños detalles son lo que hacen que un libro, con una temática parecida a los demás, nos resulte especial.

         Para empezar, los libros son como diarios de Felí y están llenos de etiquetas, ilustraciones llamativas y comentarios haciéndolos, de este modo, muy atractivos y dejando que los dibujos, muy cuidados, un poco barrocos y llenos de detalles, acompañen al texto y formen con él un conjunto irresistible.

         Por otro lado, el relato mantiene continuamente un buen ritmo, está lleno de misterios y los compagina a la perfección con escenas cotidianas que nos ayudan a conocer mejor a los personajes. Estos, por su parte, llenan la historia de anécdotas, sentimiento y humor.


         No voy a negar que todo sea un poco cursi a primera vista pero, adentrándonos un poco en la historia, enseguida nos quedamos enganchados a una historia donde nada es lo que parece y que nos atrapa casi desde el primer momento. Los vestidos vaporosos de los dibujos quedan contrarrestados por las aventuras y el carácter de los personajes y nos vemos en un entorno encantador pero acechados por un peligro muy oscuro.

         Toda la trilogía gira en torno a la dicotomía de la luz y la oscuridad, ¿es necesario que estén enfrentadas? ¿Pueden convivir y complementarse? En este caso, todo es aún más complejo y poco a poco iremos descubriendo la importancia de las cosas importantes, valga la redundancia, y la fuerza de las mismas, aunque a veces nos parezcan muy pequeñitas.


         Estos, para mí, son unos libros llenos de mensajes perfectamente escondidos en una historia trepidante, arrolladora, divertida y cautivadora.

         Disfruté muchísimo leyéndolos y conociendo el acogedor pueblo de Fairy Oak y sé que, muchos pequeños lectores también lo han pasado pipa con ellos por eso y porque no hay muchos libros de este tipo, os animo a que viajéis hasta le valle de Verdellano y conozcáis a todos sus habitantes; buenos, malos y regulares tienen mucho que contaros.

        Aquí os dejo un enlace interesante por si queréis saber un poco más.

 

miércoles, 20 de marzo de 2013

iPoe


       Abrimos una nueva etiqueta en el blog y es que, aunque ya hemos hablado alguna vez del tema de la lectura en formato digital, aún no lo habíamos hecho sobre aplicaciones y ya va siendo hora, ¿no os parece?

         Evidentemente, en el, cada vez más amplio, mundo de las aplicaciones podremos encontrarlas de mil tipos, formas y colores, para todos los gustos, vamos y por eso, es un poco complicado conseguir tener una visión más o menos general de lo que esta nueva manera de leer nos ofrece. Aún así, rebuscando un poco y con algo de paciencia podemos ir aprendiendo a manejarnos. Os aseguro que vale la pena.

         Yo hoy traigo una aplicación (en realidad son dos) que me tenía fascinada desde la primera vez que supe de ella y que nos acerca a un autor grande que podrá gustar o no pero que no nos dejará indiferentes. Personalmente, a mí me gusta mucho.

         Sí señores, con estas aplicaciones nos asomamos al inquietante mundo de Edgar Allan Poe y lo hacemos con algunos de sus relatos más famosos.

         Os hablo de dos entregas, por decirlo de alguna manera porque una es continuación de la otra y porque ambas son estupendas.

         No solo vamos a poder leer los maravillosos relatos de Poe, traducidos por el gran Julio Cortazar, sino que lo vamos a hacer con banda sonora y acompañados de una ilustraciones animadas que contribuyen a que el ambiente, ya de por sí tétrico de las historias cobre vida y nos atrape. A veces nosotros ayudaremos, tocando la pantalla de la tablet, otras, el relato se encargará de sorprendernos y la imagen cambiará en el momento preciso para hacernos pegar un brinco o sobrecogernos de la impresión.

         Edgar Allan Poe fue un maestro de las palabras y sus historias no necesitan artificios ni complementos para helarnos el alma ni para llevarnos lejos. Su manera de escribir, sus historias inquietantes,  su lenguaje reposado, sus insinuaciones y sus cambios de ritmo entre otras cosas han sido más que suficientes para darle el lugar que le corresponde y que ocupa dentro de la literatura de terror. Él solo, sin dibujos o música se basta y se sobra para encogernos el corazoncito mientras lo leemos pero, seamos justos, si estas grandes obras se ilustran bien y se les pone banda sonora el efecto es, sin duda, mucho más impactante.

         De todos los cuentos macabros que he leído de Poe, el que más me impresiona es El gato negro, da igual cuantas veces lo lea, siempre consigue que me encoja. Debo decir que, en esta ocasión no ha sido diferente y que, incluso la pequeña Hermione, que estaba a mi lado mirando la pantalla con interés, pegó un brinco justo, justo cuando Poe quería que lo hiciéramos.

         Es cierto que esta no es una aplicación para niños muy pequeños pero es ideal para adolescentes (e incluso niños algo más pequeños si no son muy miedosos) ya que les acerca a un escritor que merece ser conocido, un clásico de la narrativa gótica y lo hace de manera fácil y ágil, combinando una gran prosa con los tiempos que corren, de imágenes y pantallazos.

         Si os gusta este autor, os recomiendo, desde luego, las dos aplicaciones.

        

viernes, 30 de noviembre de 2012

¡Oh no, Lucas! Chris Haughton.


              De mi viaje relámpago a Barcelona he traído ideas, ilusión, ganas de crecer, buenos ratos, nuevos compañeros de aventuras y además, la posibilidad de hablaros de algunos libros muy interesantes. Hoy os traigo uno de ellos.

                Lucas es el perrito de Quique, ya veis, un perro adorable con cara de amigo del alma y por supuesto, muy simpático. Cuando Quique tiene que salir de casa le pregunta a Lucas: “¿te vas a portar bien?” y él responde: “sí, voy a ser muy bueno”. Pero se queda pensando: “espero portarme bien”. ¿Conseguirá Lucas portarse bien?


                Este álbum ilustrado tiene muchas cosas interesantes que decir de él. No solo que es divertido y muy real y que las ilustraciones que acompañan al texto son francamente expresivas, esto, por decirlo de alguna manera, es lo primero en lo que reparamos y lo primero que nos atrae de él.
                Pero hay más, porque Lucas nos hace pensar y mucho. Cuando le vemos irse deseando portarse bien nos sentimos identificados con esa inseguridad, ¡cuántas veces queremos portarnos bien y no estamos seguros de poder conseguirlo! Yo, sin ir más lejos, tengo una pelea diaria conmigo misma para cumplir toooodo el plan de trabajo sin distraerme con cuentos, blogs interesantísimos, o mil cosas más. Todos los días pienso, “espero portarme bien”.


                Evidentemente y este simpático perrito nos los demuestra, nuestros buenos deseos no siempre son suficientes. Está claro que, además de querer hacerlo hay que esforzarse por conseguirlo y ahí está la parte difícil porque somos como somos y a veces, nuestra naturaleza nos puede.
 
                Leyendo esta historia he pensado en cuántas veces no cumplimos con lo que habíamos previsto o no hacemos las cosas como queremos, eso nos desilusiona y nos enfada con nosotros mismos, ¿verdad? Pero, por suerte, Lucas también tiene algo que decirnos en este aspecto y es que, aunque no siempre nos portemos bien, no hay que desanimarse, hay que seguir intentándolo y tenemos que seguir esforzándonos por hacerlo. Siempre podemos portarnos mal, siempre habrá tentaciones y llamadas que nos resultarán irresistibles, eso no es malo, lo malo es no intentarlo.


                No conocía a este autor pero debo decir que, con este libro ha logrado conquistarme del todo. Su historia, fácil y rápida, con una lectura simpática y acompañada de unas ilustraciones originales y muy vivas la han convertido en un imán para mí que la leía riéndome, sintiéndome identificada y pensando, también, en si Byron pensaba eso cuando se comió mis gafas o si Hermione, que ya ha roto las cortinas y dos fundas nórdicas se lo plantea alguna vez.

                Lucas ya nos ha demostrado muchas cosas pero, ¿y nosotros? ¿Vamos a portarnos bien?

lunes, 5 de noviembre de 2012

Pasito. Simon James.


     Es posible que estos días me encontréis algo distante y desaparecida. Debo disculparme. Lo cierto es que Matilda y yo estamos viviendo una temporada importante de cambios, proyectos e incertidumbre y andamos un poco nerviosas y desubicadas.

     No os lo había contado pero hace dos semanas comencé a impartir mi primer curso presencial para profesores. Un reto y una alegría pero sobre todo, una experiencia estupenda de la que estoy aprendiendo muchísimo.

     A la vez han surgido proyectos y posibilidades, nuevos alumnos on line y pequeños avances en planes antiguos. Ya veis, temporada torbellino en la que pensar con calma es complicado. Pero el otro día, mientras volvía de mi clase estuve recordando cómo surgió la idea de Matilda Libros, cómo empezamos a caminar y cómo hemos avanzado. Por suerte, el camino no acabará nunca y siempre podremos seguir aprendiendo pero hoy, dos años después, estamos lejos de donde empezamos, somos un poco más valientes, sabemos un poco más, conocemos a más gente estupenda y tenemos más y más planes. Por eso pensé que, justo ahora, es el momento perfecto para reseñar uno de mis libros favoritos.



     Pasito nos cuenta una historia tierna y sencilla pero muy real. Tres patitos se pierden dando un paseo por el bosque. No saben donde están pero sospechan que no muy lejos. A pesar de eso, el patito más pequeño está desanimado, quiere ir con su mamá y se le cansan las patas. Por suerte su hermano mayor tiene una idea genial y le propone jugar al “paso a paso”. ¿Y qué es eso? Pues fácil, levantad una patita y decid “un” dad un pasito con ella y decid “paso”, luego hacedlo con la otra patita y así sucesivamente, “un paso, un paso, un paso...”. ¿Creéis que serán capaces de volver a casa con este juego?

     Descubrí este álbum ilustrado una tarde mientras ordenaba la mi sección en la librería. Me gustó la portada y lo que contaba en la contraportada, lo leí y no pude evitar llevármelo a casa. Desde ese día, cuando me canso o me desanimo me acuerdo de él y de vez en cuando lo releo.

     Siempre podemos dar un paso más, aunque sea uno pequeño y pasito a pasito llegamos a las metas que nos hemos planteado.



     Con muy poquito texto y muy claro y unas ilustraciones muy sencillas y limpias Simon James quiere animarnos a seguir caminando y a no rendirnos aunque estemos cansados y creo que este es uno de los mensajes más útiles que les podemos transmitir a nuestros niños. ¡Vamos a dar un pasito más!

     Este es un libro muy fácil de leer, ideal para primeros lectores y especialmente bueno para acompañarlos en su lectura, por su lenguaje accesible y porque los colores y dibujos contribuyen a dar claridad al texto, no es una historia que canse y los tres patitos protagonistas se ganan pronto la simpatía de quien los conozca.



     Estos días yo me doy cuenta de los pasitos dados por Matilda y por mí y os animo a que les mostréis a los más pequeños la importancia de no rendirse y de valorar cada pequeño logro. Este cuento, sin duda, es ideal para eso.

      Y ahora, os dejo porque tengo que seguir caminando, un paso, un paso, un paso..., ¿me acompañáis?

miércoles, 3 de octubre de 2012

¡Me como esa coma! José Antonio Millán / Emilio Urberuaga.



     “Se cuenta que un rey tenía que firmar una sentencia de muerte, el condenado había pedido que le perdonaran, pero la sentencia decía: “Perdón imposible, que cumpla su condena”. En el momento de la firma, el rey se sintió magnánimo y quiso salvar al condenado. Entonces cambió de lugar la coma: “Perdón, imposible que cumpla su condena”.




      Me parece que, con esta introducción, poco me queda que decir a mí. Hablamos siempre de la importancia de escribir correctamente y nos quejamos porque, hoy en día, cada vez encontramos más textos en los que los signos de puntuación, la acentuación, las diferencias de b y v, etc., se ningunean y se olvidan. Pues bien, aquí tenemos un libro estupendo, pero muy, muy estupendo, para ayudar a los niños en estos menesteres.

Perdón imposible, que cumpla su condena.


      Recuerdo que, cuando era pequeña, siempre me hacían mucha gracia los ejemplos que ponían los profesores para explicar la coma. Por eso, cuando descubrí un álbum ilustrado lleno de ejemplos de este tipo me pareció que no podía dejarlo pasar y por supuesto, hace tiempo que descansa en mi estantería (aunque sale muy a menudo porque me encanta).

    Un montón de frases ingeniosas y casos simpáticos acompañados de las inconfundibles ilustraciones de Emilio Urberuaga (conocéis a Manolito Gafotas, ¿no?) dan como resultado un libro muy divertido y agradable que enseña mucho, hace reír y está lleno de colores.

Perdón, imposible que cumpla su condena.

     Creo que enseñar a nuestros niños a escribir correctamente y a saber expresarse es un regalo que les hacemos para el futuro, ¿qué mejor manera de empezar a entregar ese regalo que con otro regalo en forma de cuento? Si no lo conocéis echadle un vistazo, seguro que os gusta.


martes, 10 de julio de 2012

El viejo y la margarita. Roberto Aliaga / Guridi.


      Hace tiempo que la editorial Narval me envió este libro para que pudiera disfrutar de él, desde aquí, muchas gracias.

      Me habían hablado de él y muy bien, había leído algunas reseñas y la verdad, me picaba la curiosidad.

      Cuando lo leí tuve que reconocer que es uno de esos libros ideales para compartir con los más pequeños de la casa, para jugar con ellos y para reírnos bastante.



      Todas las mañanas el viejo se sienta a mirar y a conversar con su margarita, sí, como el Principito, pero una mañana la nota muy seria. Cuando le pregunta que la pasa casi no la oye y tiene que acercarse mucho para conseguir entenderla, es entonces cuando lo descubre, ¡su querida margarita tiene pulgón! No tarda ni un segundo en coger su bicicleta para ir a la biblioteca donde encontrará remedios y problemas a partes iguales, ¿creéis que conseguirá dar con la solución a su problema?

      Este libro me ha gustado por muchas cosas.

      Por un lado, es divertido y simpático ya que el viejo va a ir encontrando soluciones a sus problemas que luego se convertirán en nuevos problemas.

      Por otro, es un libro de repeticiones, ya sabéis cómo me gustan los libros de repeticiones y lo buenos que me parecen a la hora de fomentar la lectura en los más pequeños.



      Finalmente, también está lleno de lecciones porque en él vamos a encontrar la importancia de preocuparnos por los demás y ayudarles sin perder un momento y el valor del tesón. A veces no encontramos lo que buscamos a la primera o las cosas no dan el fruto esperado pero hay que seguir intentándolo porque, ya dicen por ahí que “el que la sigue la consigue” y creo que eso es algo de lo que no deberíamos olvidarnos. No hay que desfallecer, hay que seguir buscando, ¿no os parece?

      Con un texto muy ágil, lleno de rimas y musicalidad y unas ilustraciones ligeras y dinámicas, El viejo y la margarita es uno de esos álbumes ilustrados encantadores y sabios que, bajo mi punto de vista, harán las delicias de grande y pequeños y nos darán una estupenda oportunidad para hablar del cuidado de las plantas, de algunos bichos, de la amistad y de muchas cosas más, ¿os lo vais a perder?



      Os cuento que durante unos días no estaré por aquí, las entradas que aparezcan en el blog serán programadas, ¡nos vamos a Madrid a visitar a la familia! Pero estaré pendiente de vuestros comentarios gracias al móvil en cuanto vuelva me pondré al día. ¡Que paséis una estupenda semana!

jueves, 24 de mayo de 2012

Súper Charlie. Camilla Läkberg / Millis Sarri.


     No sé si ya conocéis este libro ni si os suena el nombre de la autora. Sé que a muchos de vosotros sí porque habréis leído sus libros para adultos.

      Camilla Läkberg es una de las autoras más conocidas del momento gracias a sus novelas policiacas. Podríamos decir que con ella empezó el boom de la novela negra nórdica.

      Yo suelo leer sus libros y me gustan, por eso, cuando me enteré de que se había animado a escribir literatura infantil quise saber qué tal se le daba. Debo agradecer a Maeva la posibilidad de disfrutar de este álbum ilustrado gigante y digo gigante porque tiene un formato bastante grande, ideal para leer en el suelo o sobre una mesa, pasando las páginas con calma y difrutándolo.



      Charlie nace un día normal, en un hospital normal, de una ciudad normal y tiene una familia de lo más normal. Pero algo ocurre su primera noche fuera de la barriga de mamá, algo que hará que Charlie ya nunca más sea un bebé normal.

      Cualquier otro niño se habría asustado al ver que hacía cosas un poco diferentes pero nuestro protagonista no, en absoluto, a él le encanta ser así y se lo pasa muy bien cuando nadie le mira, solo le molesta un poco tener que fingir que no sabe hablar, ni andar, ni comer solo... porque eso es más bien aburrido.

      Pero claro, un niño tan distinto a los demás, que ya lo entiende todo, no iba a quedarse quieto al ver que uno de sus hermanos tiene problemas. Aunque tiene que aprender algunas cosas antes de poder llevar a cabo su plan, Charlie está dispuesto a salirse con la suya, ¿podrá?

      Tengo que decir que, teniendo en cuenta lo retorcidas y complicadas que son las novelas de adultos de esta autora, no me esperaba, en absoluto, que sus libros para niños fueran así, divertidos, muy ligeros y ágiles, muy fáciles de leer y llenos de humor. Ha sido una sorpresa, la verdad y me lo he pasado muy bien leyendo esta historia.



      Una de las cosas que más me ha gustado es que este es un álbum ilustrado de aventuras, con todos los papeles, ¿cómo iba a ser si no, tratándose de un peque tan especial? Y por eso la acción está presente en todas y cada una de sus páginas, eso, acompañado de unas ilustraciones la mar de simpáticas y expresivas, hacen que el texto, bastante extenso para este tipo de libros, pase volando ante nosotros, no se hace pesado en absoluto y como ya he dicho, creo que a los niños les resultará muy fácil de leer.

      El otro día me comentaba una mamá que, a veces, este tipo de libros le resultaban cursis y le parecía que gustaban más a los adultos que a los niños. No le voy a quitar parte de razón pero, por suerte, hay de todo y este libro lo demuestra. Original en ese sentido, une lo mejor del libro “normal” y del álbum ilustrado.

      No sé qué opinaréis vosotros pero a mí me ha gustado bastante y creo que se merece, por lo menos, que le echéis un vistazo y conozcáis a ¡Súper Charlie!

martes, 22 de mayo de 2012

El sueño de la tortuga azul. Coral Gil / Anna Yuste.


     Hoy traigo un cuento especial, muy, muy especial porque es una bienvenida para un bebe cuando estaba a punto de llegar.

      Anita está a punto de nacer pero antes de hacerlo tiene un sueño muy curioso. Sueña que en el mundo al que va a llegar ya no hay olores, ni sonidos bonitos. Se marcharon ofendidos porque nadie les hacía caso. La gente tenía tanta prisa por llegar a trabajar, por competir, por abarcar más y más que no se dieron cuenta de que ya no disfrutaban de ellos y si nadie se acordaba de ellos, ¿para qué iban a quedarse?



      ¿Verdad que es triste pensar en un mundo así? ¿Verdad que, a veces, nos parece que nuestro mundo es cada vez más parecido a ese del cuento? A Anita no le gusta mucho este panorama que se le presenta. Por suerte, una tortuga azul, que camina muy despacito va a explicarle que, en realidad, los olores y los sonidos no se han ido, siguen ahí, pero hay que bajar un poco el ritmo, aminorar la marcha, para poder sentirlos. El mundo al que Anita llega no es tan feo como se lo han pintado pero, sí es cierto, que las personas a veces no lo vemos como es, por eso, nuestra protagonista, cuando llegue, se va a encargar de enseñárselo a mamá y a todo el que quiera escucharla porque Anita no va a ser como las demás niñas, ella tiene una peculiaridad, un cromosoma de más.

      No conozco muchos niños con esta peculiaridad, ni muchas familias que hayan tenido que enfrentar el hecho de que a su familia llegará un bebé con síndrome down, pero conozco algunas y por eso, este libro, me ha parecido tan bonito y tan especial.



      Este no es un cuento en el que vengan a relatarnos una historia de pena, ni tampoco una historia maravillosa con un final feliz. De una manera muy sutil y con mucho cariño y sensibilidad nos enseñan una realidad. La llegada a una familia de un bebe como Anita suele provocar en un principio pena y preocupación, sobre todo esto segundo, pero también, suelen traer una nueva visión del mundo, ni mejor ni peor, diferente y una cantidad de cariño impresionante.

      Recuerdo que una madre me decía en la librería, “al final, todos los hijos nos preocupan, si no es por una cosa es por otra”. Y me comentaba que, una vez pasado el shock inicial, los miles de miedos y los agobios, ese niño del que me hablaba, no preocupaba a sus padres más que los demás, les preocupaba de otra manera, pero sí había llevado a la familia una alegría y una calma que antes no conocían.



      Supongo que cada caso es diferente y podrá haber quien opine todo lo contrario a lo que a mí me contaba esta madre pero esta historia me ha gustado porque cuenta, fundamentalmente, todo lo bueno que va a llevar Anita a su familia. Es un libro positivo pero real, no engaña a nadie pero la persona que lo escribe lo hace con un gran cariño, y le cuenta a esa niña que está a punto de nacer que, como en cualquier familia, su llegada será una alegría y le cuenta todo lo que tiene que enseñarles a los que ya están aquí, lo preciosa que será y todo el cariño que va a regalar (creo que hay pocas cosas más bonitas que regalar cariño). Y por supuesto, deja muy claro todo el cariño que ya la está esperando, con los brazos abiertos.

      Este es un libro de esos tiernos en el que las ilustraciones acompañan al texto a la perfección. Con unos dibujos suaves y muy alegres la ilustradora, cuenta la historia a su manera. Me gustan por su sencillez y sobre todo porque dan sensación de amplitud y limpieza. No están ahí únicamente para adornar la historia, la complementan y ayudan a que el conjunto sea un álbum ilustrado muy bonito y muy sentido.



     No es un libro editado por una editorial convencional así que, os dejo el enlace de dónde podéis encontrar más información sobre él. También está disponible en eBook.

      Creo que se nota pero por si acaso, a mí me ha gustado mucho, mucho, mucho.

  

martes, 15 de mayo de 2012

La historia de Nuk. Palóma Sánchez Ibarzábal / Natascha Rosemberg.


    “Una ráfaga de aire zarandeó las ramas del árbol y la pequeña Nuk despertó por primera vez. El viento tenía prisa, la agarró y se la llevó volando”.



     Así empieza uno de los libros más bonitos, en fondo y forma, que he tenido la suerte de leer últimamente. Como siempre, mil gracias a la editorial Narval por regalarme esta posibilidad.

     Nuk inicia su viaje de la mano del viento, este la va a llevar a conocer lugares y a ver cosas maravillosas y mientras, nuestra pequeña protagonista se va a preguntar una y mil veces “qué soy”. Tal vez una mariposa, una hoja, una abeja... Nuk no lo sabe pero no pierde la ilusión de descubrirlo, ¿podrá?



      La historia de Nuk es un poco de lo que todos, grandes y chicos, sentimos muy a menudo, es una búsqueda de la identidad y la intención de conocernos. Por suerte o por desgracia, por mucho que crezcamos nunca estaremos del todo seguros, cambiamos, evolucionamos y la búsqueda no acaba. Esta vez, acompañando a Nuk, nos damos cuenta de que, además, estos viajes que hacemos no siempre son lo que nos gustarían, para encontrarnos y conocernos debemos pasar por paisajes hermosos, ríos revueltos y momentos de oscuridad, debemos sentir alegría, ilusión, miedo, pena... No siempre es fácil. Pero aún así, tanto los buenos como los malos momentos están llenos de enseñanzas y tienen algo que ofrecernos, al fin y al cabo, son nuestros.



     Esta es la lectura que yo he hecho de un álbum ilustrado que me ha tenido maravillada desde la primera página. Me ha encantado la historia y lo que nos cuenta y me ha gustado muchísimo el modo de hacerlo. Con sencillez y ternura, un lenguaje accesible, ágil y fácil de seguir y sobre todo, con alegría y optimismo.

     El texto, se sumerge en una ilustraciones encantadoras por las que no puedes sino dejarte llevar. Nuk es un “algo” adorable y el entorno en el que se mueve es acogedor incluso en los peores momentos. Con dibujos aparentemente sencillos, muy suaves y coloridos la ilustradora acompaña la historia, bajo mi punto de vista, con mucho acierto y el resultado es un libro francamente bonito, de esos que da alegría leer y mirar y que transmiten positivismo y paz desde el primer momento.



     No sé si ya habéis tenido ocasión de echarle un vistazo, si no es así, de verdad, os lo recomiendo muy mucho y estoy segura de que estará presente en las ferias del libro de todas las ciudades, no dejéis pasar la oportunidad de acompañar a Nuk. Conocernos, aprender quienes somos y a querernos es una lección de todos los días y siempre es bonito que te recuerden que el camino, en todos sus momentos, nos va a regalar algo y que todos, cada uno a su manera, lo recorremos.

martes, 8 de mayo de 2012

La lluvia mágica. María Domínguez Márquez / Marina Seoane.


    Hace unos días tuve una agradable sorpresa, desde la editorial Edimater compartían conmigo dos novedades que yo ya había visto en su página y me llamaban mucho la atención. Hoy os traigo una de ellas.

     Me gustan los libros de Edimater, por su compromiso con los lectores, por lo cuidados que están y porque siempre traen historias divertidas llenas de mensaje.



     En el pueblo de Pablo y Ana hace días que no para de llover y sus habitantes no tienen más remedio que pasar las tardes en casa, es imposible salir a la calle a jugar con este tiempo.
Pablo y Ana están bastante aburridos ya de esta lluvia que no se marcha y cuando se acuestan, una de tantas noches mojadas, esperan que a la mañana siguiente luzca el sol. Pero claro, si saliera el sol así sin más no tendríamos cuento y al amanecer, cuando Pablo se levanta y se mirá en el espejo descubre que la lluvia es ahora el menor de sus problemas porque, ¡madre mía! ¡De repente tiene cara de rana! Y no solo él, también Ana, su padre y su madre han cambiado. Parece mentira pero esa mañana, ¡todos en el pueblo tienen cara de rana!

     No me digáis que no queréis saber qué va a pasar ahora.

     Este cuento me ha gustado por varias cosas. La primera, porque es original, no solo la idea de que un pueblo entero se llene de humanos con cara de rana, sino también y sobre todo, por cómo trata el tema fundamental de la historia, la idea de que todos somos diferentes y eso no es malo ni debe ser motivo de rechazo. La segunda porque me ha parecido una historia entretenida y me ha hecho mucha gracia. Y finalmente, porque el texto va acompañado de unas ilustraciones maravillosas que consiguen que nos veamos en mitad del pueblo y casi que nos mojemos con la lluvia.



     Utilizando una historia simpática y más bien disparatada, la autora hace hincapié en un tema al que los niños se enfrentan continuamente, la posibilidad de ser diferentes y el miedo a que esto provoque el rechazo de los demás. Pero deja muy patente lo tontas que somos a veces las personas porque, si alejarnos de alguien simplemente porque no es como nosotros es malo ya de por sí, a veces, los motivos que nos llevan a hacerlo son realmente absurdos y carentes de sentido, además de no haber, en absoluto, una razón real para esta actitud.

     Así pues, con un lenguaje claro y conciso y como se espera en este tipo de libros, un ritmo ágil y ligero, este álbum ilustrado consigue que los lectores pasen un buen rato y además, se planteen algunas cosas que son importantes.

     Sobre ilustraciones, a mí me gusta mucho el estilo de Marina Seoane, sus dibujos están llenos de colores, son alegres y sobre todo envolventes. Me da la sensación de que puedo entrar en el cuento y con ellos complementa al texto y nos susurra cosas que no dicen las palabras. Además, me hace volver a mis años de niña en casa de mis abuelos.



     El libro está recomendado a partir de 7 años pero, ya sabéis, eso depende del lector. Yo os diría que me parece una buena edad para que lo lean solos y que, para leerlo, solos y en compañía, esta historia es muy recomendable para tooooodas las edades.

     Por último, un millón de gracias a Edimater por dejar que me asome a sus creaciones y por conseguir, con ellas, que pase ratos realmente buenos y entrañables.

     Un abrazo a todos y nos leemos.

martes, 20 de marzo de 2012

Los colores olvidados. Silvia G. Guirado.



    Pues sí, por fin estamos de vuelta y tenemos muchas ganas de que volvamos a charlar sobre libros y cuentos. ¿Habéis leído mucho en estos días? Matilda y yo bastante, pero ya os iremos contando.

     Siempre hay historias que nos llaman la atención desde el primer momento y que, cuando las conoces más de cerca, además te invitan a encariñarte con ellas. Mi relación con el libro que traigo hoy ha sido así.



     Oí hablar de Los colores olvidados hace un par de años y sin saber mucho del argumento, sus ilustraciones me gustaron tanto que quise indagar un poquillo más (y además los coloqué de fondo de pantalla en el ordenador). Me gustó la idea de que el libro existía en papel, pero también como aplicación para iPad, uno de los primeros intentos que yo conocía de hacer amigos a los cuentos y las nuevas tecnologías. De todos modos, aún no tengo iPad y por unas cosas y otras, al libro en papel solo pude echarle un vistazo rápido en una librería. Lo que vi me gustó, pero quería saber más y cuando Matilda nació, entre las dos tratamos de seguirle la pista a este cuento que aún no conocíamos. Y como la vida te da sorpresas, gracias a las redes sociales, Matilda se hizo amiga de Carmesina, la protagonista del cuento y yo tuve la gran suerte de conocer a Silvia Guirado, su escritora, para descubrir que tenían mucho más que contarme de lo que yo imaginaba y que no me había equivocado en mi primera impresión, Los colores olvidados era un cuento especial.



     Como Silvia es una persona maravillosa y no quiso esperar a que tuviera iPad, me envió los dos libros que tienen ya en la calle y estos llegaron, muy bien empaquetados, un poquito después que los Reyes Magos y me encontraron envuelta en un atasco de lecturas tremendo. Por suerte, poco a poco fui tachando títulos y pude dedicarme con calma a descubrir dónde estaban los colores olvidados.

     Como empiezo a tener más lecturas pendientes que tiempo he decidido incluir el ratito del desayuno en las horas lectoras, algunos días tengo mucho sueño y me cuesta un poco centrarme, pero, en general, es una manera maravillosa de empezar el día. Así nos conocimos oficialmente Carmesina y yo, compartiendo tostada, zumo de naranja y colacao (ya sabéis que esta es una comida importante) y así descubrí un poco de todo lo que tiene que contar.



     La idea de este libro nace nada más y nada menos que de una colección de camisetas, dicho así suena raro, pero si os asomáis a su página web lo entenderéis mucho mejor . A mí me pareció que eso lo hacía aún más especial.

     “Carmesina nació en el seno de una familia cualquiera en una ciudad triste de un lugar poco conocido. Vino al mundo en una mala época: los países iban a la deriva y el ambiente de hastío no era el más indicado para traer niños al mundo. Tal era el desaliento que sin saber cómo ni por qué hasta los colores empezaron a desaparecer, dejándolo todo de un gris frío e impersonal”.

    La verdad es que, si encendemos la tele y ponemos las noticias, casi parece que Carmesina y nosotros compartimos mundo, ¡pero no! Porque Carmesina no es una de esas niñas que se conforma con lo que hay si no se siente bien, ella está segura de que el mundo, en realidad, es mucho más que colores grises y está dispuesta a descubrirlo. ¿Creéis que nosotros podríamos hacer lo mismo?

     Y con esta reflexión, empezamos la lectura de un libro lleno de cuentos independientes y cada uno con un mensaje que darnos. De la mano de diferentes personajes (aunque siempre con el recuerdo de la historia de nuestra niña curiosa) vamos a enfrentar sentimientos y tal vez a conocernos un poquito mejor. Entonces, ¿este es un libro de autoayuda? No, este es un libro de cuentos que trata de devolvernos un poco de la alegría y el positivismo que los tiempos que corren intentan arrebatarnos.



     No es que vayan a darnos un sermón o a divagar sobre el sentido de la vida, simplemente vienen a recordarnos que, a veces, olvidamos que las cosas son más sencillas de lo que parecen y que si nos dejamos llevar por lo negativo, nos perdemos lo positivo. Ambas cosas conviven y hay que tenerlo en cuenta.

     Todo esto, envuelto en unas ilustraciones arrolladoras que llenan todas las páginas del libro y que nos transportan a lo largo de la lectura.

     Creo que los ilustradores y la escritora han hecho un gran trabajo porque consiguen que todo case a la perfección y que el texto y los dibujos se acompañen para que el conjunto llegue hasta nosotros.



     Es cierto que este no es un libro específicamente para niños (aunque hay algunos cuento que seguro que les encantan) pero es perfecto para esas edades en que están dejando de serlo y tanto ellos como nosotros, los adultos, podemos hablar largo y tendido sobre estas lecturas y compartir puntos de vista.

     En definitiva, a mí me ha parecido un libro genial, rebelde y valiente con un mensaje muy positivo y que nos tiende una mano para ayudarnos en esos días en que el ambiente triste que se respira en estos tiempos pesa más de lo que debiera.

    ¡Ah! Y además, mirad lo que había en la primera página, ¿no os parece de lo más normal que en haya encariñado tanto con el libro y sus autores?



     En fin, echadle un vistazo, por fuera parece mágico y por dentro, definitivamente, lo es.

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